Franco Vitali, un biotecnólogo argentino de 25 años y becario del Conicet, consiguió un logro particular: se consagró campeón mundial de Just Dance en los Games of the Future 2026, disputados en Astana, Kazajistán, y obtuvo un premio de U$S 20.000.
El resultado deportivo también abrió una discusión sobre la situación económica de los investigadores argentinos. Vitali es becario doctoral del Conicet, cursa un doctorado en Ciencias Biológicas y, además, trabaja como docente para complementar sus ingresos.
Cuánto cobra un becario del Conicet
Vitali explicó que los U$S 20.000 que recibió por ganar el Mundial de Just Dance equivalen aproximadamente a un año completo de su beca doctoral. La comparación lo llevó a cuestionar el nivel de ingresos de quienes se encuentran realizando una formación científica.
“Si yo me pongo a pensar en lo que significa esa cantidad de plata, es triste”, señaló el joven al referirse al contraste entre el premio internacional y su ingreso como investigador en formación.
El biotecnólogo también fue contundente al describir el valor de su beca: “No es mucha plata para alguien que hizo una carrera universitaria, de hecho, no es mucha plata para nadie”.
Quién es Franco Vitali, el becario del Conicet que ganó el Mundial de Just Dance
Vitali se graduó como licenciado en Biotecnología en la Universidad Nacional de Hurlingham y actualmente realiza un doctorado en Ciencias Biológicas dentro del sistema del Conicet.
Para completar sus ingresos, también se desempeña como docente. Según explicó, los becarios atraviesan condiciones laborales diferentes a las de un trabajador registrado, una situación que suele generar reclamos dentro del ámbito científico.
El caso de Vitali expuso así una particular paradoja: un investigador argentino puede dedicar años a formarse y trabajar en ciencia mientras un torneo internacional de baile puede entregarle, en una sola competencia, el equivalente a un año de su beca.
Del videojuego al Mundial: entrenó hasta tres horas por día
La historia de Vitali con Just Dance comenzó cuando tenía apenas nueve años. Con el paso del tiempo convirtió el entretenimiento en una disciplina competitiva y llegó a disputar unas 160 competencias, con entre 60 y 70 triunfos en torneos amistosos.
En 2025 había participado del certamen realizado en Emiratos Árabes Unidos, donde quedó eliminado frente a otro argentino que finalmente terminó tercero.
Para llegar mejor preparado a la edición 2026, aumentó considerablemente su entrenamiento: dedicó entre dos y tres horas diarias a practicar, aunque algunas jornadas llegaron a cinco horas, especialmente para perfeccionar los movimientos que permiten obtener mayor puntaje.
En la final disputada en Kazajistán, Vitali derrotó a la francesa Lina y se quedó con el título mundial y los U$S 20.000. Un premio que, además de celebrar su talento para el baile virtual, terminó poniendo en números una discusión mucho más seria: cuánto cobra un científico que se está formando en Argentina y cuánto vale su trabajo.